"Así, tal y como reza el título de este texto que comienzo a escribir a pocos días de que comiencen una de las fiestas más bonitas de cuantas se reparten por el territorio nacional, podría definir lo que se vivirá el próximo sábado en las calles de Elche de la Sierra: pura magia.
A los que ya conozcan la tradición de las Alfombras de Serrín no hará falta convencerlos de nada, puesto que no recuerdo a nadie que, habiendo vivido en sus propias carnes la belleza del proceso de fabricación de las mismas, no haya quedado absolutamente maravillado por el mismo. A los que no lo han disfrutado, sólo me queda animarles a hacerlo, prometiéndoles, sin miedo a equivocarme, que la experiencia merecerá la pena, que gozarán y se asombrarán con una de las tradiciones más bonitas, afanosas y delicadas de cuantas se conocen a lo largo y ancho de la geografía española.
Quizá pueda parecer que mis palabras, las de un enamorado de Elche de la Sierra y un admirador profundo de las Alfombras, son pomposas, exageradas o interesadas, aunque yo les aseguro que no hay nada de incierto en lo que les digo. Las Alfombras de Serrín encandilan a cualquiera por el trabajo que entrañan, por la laboriosidad con la que se realizan, por el mimo mayúsculo con la que cientos de personas las tratan desde el primer momento en que se comienza a limpiar la calle a medianoche hasta el instante en que la Sagrada forma la destruye y con el sol golpeando con fuerza.
Y entre medias, horas y horas de esfuerzo y sacrificio para llevar a cabo auténticas obras de arte que probablemente sea la rama del arte más especial de todas: el efímero. Creo sinceramente que ahí hace la grandiosidad de la tradición, en un irremediable proceso de destrucción que consigue que los visitantes casi lleguen a sentir lástima por lo que sus propios pies arruinan después de un esfuerzo mayúsculo.
Todos los años se puede escuchar lo mismo: «Qué lástima que se tengan que pisar, yo me llevaba un cachito a casa». Entre las maravillas que encierra la provincia de Albacete, de entre todas las tradiciones que podemos encontrar en nuestra tierra, deben ustedes visitar este sábado, día 6 de junio, Elche de la Sierra. Allí podrán presenciar en primera persona las Alfombras de Serrín, un pedazo de la cultura envuelto en un aroma a serrín, viruta y madera que engancha, que consigue que la noche se acorte hasta límites insospechados.
Les aconsejo que vengan, que se dejen embrujar por el proceso en el que las calles de un pequeño municipio de la Sierra del Segura pasan del gris del asfalto y los adoquines a una amalgama de color que irradia alegría, que desprende arte, que transmite un sabor especial en una de las noches más especiales del año.
Si ustedes creen en la magia, les aseguro que no encontrarán algo más parecido a ella que las Alfombras de Serrín del Corpus Christi de Elche de la Sierra. La noche más asombrosa del año está por llegar, les esperamos ansiosos para disfrutarla".
