jueves, 28 de mayo de 2009

Como me hice la cicatriz ( I )

Mucho se ha hablado de la cicatriz que tengo en la frente. Fue a finales de este verano, tras un suceso que no me gusta recordar, cuando me la hice. Fueron 6 puntos de sutura en mi frente. No diré que no se note, porque si se nota. Pero estoy muy contento de cómo ha quedado ya que mi primera impresión cuando la vi fue de temor absoluto.
Tras una brecha de semejante tamaño en la frente, todo el mundo comenzó a pregutarme cómo podía haberme hecho eso. Algunas teorías han surgido: unas falsas, otras inciertas y otras demasiado fantasiosas; como la que sostenía un medio de comunicación donde aseguraba que yo había luchado contra un demonio y me había herido con su tridente. Eso no fue exactamente así. Es verdad que había un demonio y hubo una lucha, pero él no tenía tridente sino una pistola de rayos láser.

De todas formas este blog, objetivo e insobornable, dispuesto siempre ha decir la verdad a cualquier precio se onorgullece por fin, tras mucho tiempo de silencio, a ofrecer la verdadera historia de cómo me hice la cicatriz:

Si algo me caracteriza y me ha caracterizado siempre ha sido mi enorme corazón. Todos los veranos, dejando a un lado mis ganas de beber, salir y disfrutar; me voy de campamento con algunos niños desfavorecidos. Este año el destino fue Asturias. El campamento transcurrió muy bien: hacíamos fogatas con los niños (¡¡no los utilizábamos a ellos para hacer las fogatas animales!!nos poníamos con ellos JUNTO a la fogata), cantábamos canciones, jugábamos a diferentes juegos y demás cosas que aquellos pobres huérfanos, desvalidos y escuálidos pequeñuelos no pueden hacer normalmente. El penúltimo día antes de regresar, me pidieron hacer una acampada en las montañas y yo, que tengo un corazón que no me cabe en el pecho, al ver aquellas caritas suplicándome no pude decir que no. El caso, es que fuimos esa noche a las montañas a acampar. La noche fue fabulosa, lo pasamos genial sin saber que el mal acechaba.

Al día siguiente y cuando ya estábamos recogiendo, el pequeño Tommy se alejó para despedirse de la madre naturaleza y de los que habían sido los mejores días de su vida y se perdió. Estuvimos horas buscándolo. Finalmente lo encontré, pero mi temor se acrecentó cuando descubrí que estaba atrapado en un claro y un enorme oso pardo se acercaba para comérselo.



Sin dudarlo un momento me abalancé sobre aquella bestia de la naturaleza y emprendimos una batalla a cara de perro. Tras unos minutos, logré inmovilizarlo y rescatar al pobre Tommy. Todo el mundo, que casualmente había llegado al lugar solo unos minutos antes (junto con todo el equipo de modelos de Victoria´s Secret) lo vió y vino a felicitarme. Sin embargo, el horrible animal aún seguía vivo y, en un despiste me araño con sus enormes zarpas la frente, provocando una herida de la cual salí con vida por muy poco. Tras aquel ataque bajo y rastrero, lo destrocé de una patada voladora. Todo el mundo vitoréo mi nombre y me sacaron en volandas.

No me gusta hablar de ello por modestia, pero creo que tenía una deuda con la verdad

PD: Y si, las modelos se quedaron a pasar la noche con nosotros (salidorros)

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