martes, 14 de mayo de 2013

El mordisco en el labio

Creo que empecé a fijarme en ella en el preciso instante en que se mordió, frente a mí, el labio inferior. Tantos años de amistad y tuvo que ser un detalle casi insignificante el que consiguió que mi corazón diera un vuelco. Esto del amor no deja de sorprenderme. 
Lo hizo involuntariamente, no me cabe la menor duda. Probablemente, si el movimiento hubiese sido forzado o premeditado, con más mordiente que una simple mordedura, el lienzo no habría quedado tan bien. Ya saben ustedes, las cosas cuanto más naturales, mejor.

Fue pausado, como todo lo que de verdad engancha a uno, pero sin llegar a la lentitud que desemboca inevitablemente en el aburrimiento. Su incisivo frontal superior derecho acarició suavemente la zona labial inferior del mismo signo y ella ni se dio cuenta. Fue más un impulso nervioso que un movimiento consciente que se trasladó, como por arte de magia y sin carrerilla, hacia otro músculo involuntario que en ese momento bombeaba sangre a presión bajo mi ropa: mi corazón, malpensados.

Aquel órgano siguió tocando su melodía durante mucho tiempo, el recuerdo del mágico instante trascendió el tiempo y el gran reloj de la memoria venció a un olvido que, hasta ese momento, no había perdido batalla alguna en mi corta existencia.
Nunca me olvidaré de ti, de ese labio y de ese mordisco suave que bien pudo haber sido inspiración para una crónica de Gistau o una fábula shakespiriana. Yo me conformé con menos, con grabarte a fuego en el único sitio donde nadie podrá tocarte más que yo y que no será otro, por supuesto, que en lo más profundo de la memoria que Blogger me propicia para escribir estas cosas. En la otra, en la real, sigue la guerra contra el alcohol con el que brindo cada noche por tu ingrata ausencia y que me va borrando paulatinamente todos los rasgos de tu físico menos esa mordedura mágica que sigue impertérrita con el paso de los años.

Allí surgió, en un parque abarrotado de chiquillos sonrientes correteando hacia el sol poniente de una tarde cualquiera de mayo. Sin mucho romanticismo ni reprocidad absoluta pues ella, como suele pasar en estos cuentos, no me correspondió. Así concluyó la historia en la que yo sí me enamoré de su piel, de su sonrisa y de su total inocencia. Algunos dicen que no es suficiente, que sin el triunfo final de un beso la historia queda inconclusa. Yo me río de ellos y les digo que no, que los besos han existido en mi cama aunque ella no estuviera presente, que ya me encargaba yo de inventarla ayudado por esas compañeras que jamás se alejarían de mí y que algunos llaman imaginación y desesperación. Yo creo que es una mezcla de ambas la que me sigue llevando a rellenar páginas en blanco en honor a un mordisco del que sólo yo fui testigo.

viernes, 10 de mayo de 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Una triste historia de amor

La anciana sujetaba la mano de su esposo mientras le leía con voz suave y dulce las últimas páginas de su libro preferido. Él languidecía, postrado en la cama sabiendo que su enfermedad le impedía más que esperar junto a su amada, la mujer con la que había pasado los últimos cuarenta y cinco años de su vida, a que el terrible momento de la partida final llegase.

     Las palabras de sus mujer salían a cuentagotas de sus labios, pronunciando hasta la última de las ‘eses’ que rara vez alguien decía en aquella región española. En ese momento la interrumpió:  
  
      "Mi amor, mientras tú mano no me suelte y tus palabras calmen mi dolor, yo no me moriré".

Ella, emocionada por aquel comentario, tuvo que hacer un esfuerzo titánico para aguantar un llanto que tantas y tantas noches atrás había brotado de sus ojos cuando él no la veía. El dolor que soportaba su marido, brutal y absolutamente físico, no podía compararse con el que ella llevaba en lo más profundo de su corazón y que, según creía, quintuplicaba al que cualquier cuerpo enfermo y dolorido puede llegar a sentir.

Las horas pasaron y las palabras se iban acabando como los copos de nieve de aquel invierno tortuoso que daría en pocas semanas paso a una primavera tremendamente colorida. El ciclo de la vida se completaba una vez más, sin importarle quien o quienes tuvieran que sufrir sus consecuencias.

El cansancio fue haciendo mella en los dos y él le rogó que le alcanzase un vaso de agua para saciar su sed, a lo que su fiel compañera no pudo negarse. Anduvo hasta la cocina de la casa con la jarra en la mano y abrió entonces el grifo para llenarla. Cuando hubo terminado, dio media vuelta para regresa a su labor y fue en ese preciso instante cuando un escalofrío de terror invadió su cuerpo agotado. La jarra se destrozó en mil pedazos en el frío suelo de adoquines y ella, a sus ochenta y siete años, corrió hacia su marido ahora sí, con los ojos empapados en lágrimas del más romántico dolor. Recordó esa frase que su marido había dicho hacía pocas horas y cómo ella, agotada y servicial, había soltado la mano tal y como él le dijo que no hiciera.

Ahora era demasiado tarde.

El cuerpo yacente de aquel hombre sin vida seguía encima de aquella colcha que tantas noches de pasión había presenciado y el destino quiso que esa noche se enterraran en la misma tumba el corazón de un hombre enfermo y el de una mujer que no aguantó la vida sin él.

jueves, 2 de mayo de 2013

Microcuento (I)

-Que fuerte tia, estábamos en la cama y de repente me lo soltó.
-¿El qué? - contestó su amiga.
-Pues eso, ¿qué va a ser? - replicó ella.
-¡¿De verdad?!.
- Sí - asintió - que me quería, que se había enamorado de mi.
-¿Y que le dijiste? - preguntó otra de ellas.
-Fue patétitco tia, me quedé sin palabras y sólo le pude contestar con un mísero 'gracias'.
-¡¿Gracias?!, ¿y qué te dijo después?.
-Me contestó: "no, gracias a ti por hacerme el hombre más feliz del mundo y por llenar una vida que hasta el primero de tus besos estaba más vacía que la sala de trofeos del Atleti".
-...
-...
-¿Y?.
-Pues desde ese momento creo que empecé a enamorarme de él.
-¡¡¡Pero si tú eres del Atleti!!!.
-No, ya no... ahora sólo soy de él.

jueves, 25 de abril de 2013

El sueño

Dormía plácidamente aquella noche primaveral y su subconsciente lo había transportado a una cama donde ella, por fin, lo acompañaba. La tenía entre sus brazos y la apretaba tan fuerte contra sí, que durante un segundo pensó que le estaba haciendo daño. Apaciguó su abrazo tan solo mínimamente, no podía consentir que se la arrebataran de nuevo.

Notaba su aliento en el pecho y su perfume inundando sus fosas nasales. Estaban totalmente desnudos y la brisa matutina levantaba suavemente las sábanas, dejando entrever muy de vez en cuando, su piel casi tostada por los primeros rayos de sol de la temporada. Se enamoró de nuevo y comenzó a reflexionar sobre cuántas veces lo había hecho hasta ese momento, el número era demasiado alto como para recordarlo. La besó en la frente y ella, más instintiva que conscientemente, levantó la cara para que aquel beso bajase a sus labios, a lo que él respondió de buena gana y encantado de la vida.

De repente, uno de los primeros rayos de sol de la mañana rebotó en su cara adormecida y lo trajo de nuevo al mundo de los mortales. No quiso abrir los ojos, su cuerpo se contrajo por el temor absoluto de quien comprende que todo ha sido un sueño, que la ilusión ha acabado y la cruda realidad te golpea incansable otra vez. Entonces lo comprendió con total certeza: nada de eso había ocurrido.
Abrió los ojos y se dio cuenta de que así era. Pudo ver que no la tenía abrazada ni que aquel beso había sido real. Estaba de cara a esa ventana que le había arrancado a su amada de una fantasía que parecía tan veraz que él, enamorado hasta la extenuación, lo había llegado a creer. 

Odió con todas sus fuerzas aquel rectángulo de cristal transparente que había acabado con su placentera alucinación y, en señal de protesta, se giró ipso facto dándole la espalda. Entonces se dio de bruces con otra realidad pararela, comprendió que, muy de vez en cuando, en este planeta de miseria y desdicha, los sueños se cumplen y la encontró  tumbada y dormida, como si él la hubiera creado aquella misma noche en lo más profundo de su mente y alguien la hubiera transportado allí para su disfrute personal. Como había hecho anteriormente en sus más profundas ensoñaciones, la abrazó con fuerza apretándola contra sí… esta vez se iba a encargar personalmente de que ni el mismísimo Morfeo se la pudiera arrebatar.

lunes, 15 de abril de 2013

Me gusta

Me gusta el chocolate con leche, la brisa de la tarde en primavera, viajar en autobús de noche o el ruido del motor de un avión. Me gusta escapar de la rutina, dormir bajo el calor del edredón o que el aire fresco de las primeras horas de la mañana entre por la ventana. Me gusta la primavera y el Madrid y, sobre todo, me gustan las primaveras en que el Madrid gana, que vienen a ser casi todas y, quizás por eso, me gustan tanto ambas cosas. Me gustan las gafas de sol y las faldas largas y blancas porque me encanta como le quedan a ella. Me gusta meter la mano en la arena de la playa o en los sacos de legumbres como hacía Amelie. Me gusta mucho que me acaricien el pelo y conseguir sonrojar con un piropo. Me gusta las milanesas con papas fritas y el sonido de las primeras gotas de vino saliendo de la botella de cristal. Me gusta tumbarme al sol con una cerveza rodeado de mis amigos, reírme por tonterías y rememorar una y otra vez las historias de siempre, buscando ese nuevo tinte que hasta ahora no le habíamos dado. Me gusta el "¿te acuerdas cuando?" y el "Y parece que fue ayer". Me gustan las manzanas jugosas y verdes, el arroz con albóndigas y los bares de pueblo. Me gusta Madrid, Buenos Aires y Murcia, por ese orden. Me gusta el señorío de Xabi Alonso y la inmortalidad de Raúl González. Pienso que Del Piero, Totti, Batistuta y Shevchenko jugarán en el Real Madrid en otra vida, pues todavía sigo explicándome incrédulo como no lo han hecho en esta. Me gusta el contraste del verde de un prado con el azul del cielo y un Nesquick bien caliente antes de ir a dormir en invierno. Me gusta que te guste y me encanta que te encante. 

Me gusta la historia y me encanta leer. Me gustaría tener una casa llena de DVD´s y libros, con un jardín donde colgar mi hamaca y un estudio donde encerrarme cuando el mundo intente fastidiarme. Me gusta la música de Springsteen y de Fito, de Marea y Serrat, Bisbal y Bon Jovi. Me gusta que mi gusto sea tan jodidamente extravagante y me gusta que a nadie le guste lo que a mí me gusta.
Me gusta Sabina, mucho y como todos sabéis.

Me gusta el azul, el madridismo underground de Gistau y Jabois. Me gusta el fútbol, el vino, la noche y el agua. Me gusta el sexo femenino expuesto en sus labios. Me gusta que os guste si os está gustando.
Me gustan las tardes de fiesta en Elche, los días de calor en España y la vida en este planeta que nos estamos cargando entre todos. Me gusta la luna, el cielo despejado que te permite ver las estrellas, la cima de una montaña, un plato de migas, Steven Spielberg y Tarantino, la voz doblada de Kevin Costner y los ojos de Jennifer Connely. Me gustan muchas cosas pero, por encima de todas, me gustas irremediable y condenadamente tú.

martes, 9 de abril de 2013

Peor para el sol

Una de las mejores canciones de uno de los mejores poetas.



"Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna 
del mar a roncar mientras un servidor 
le levanta la falda a la luna"

lunes, 1 de abril de 2013

Sobre Binibook y mi segunda novela


Quiero hablaros de una plataforma que me recomendaron hace un tiempo y que, aunque todavía está creciendo, he de decir que me está convenciendo bastante. Se llama Binbook y es una aplicación para teléfono móvil donde puedes descargar textos de autores que previamente los hayan subido a la web. Funciona tanto para Android como para IOS y la verdad es que su formato es bastante simple y quizás por eso también, esté teniendo tanto éxito.

Sólo tenéis que descargar la aplicación desde el móvil totalmente gratis. Posteriormente os registráis y ya podéis acceder a miles de textos entre los que cabe destacar los de un genio de la literatura universal que os está escribiendo ahora mismo: yo.

Quería comentaros también que mi periplo con mi primera novela, Las Señales del Agapanto, ha llegado (casi) a su fin. Hace unos días puse fin a mi relación con la editorial que lo sacó a la venta y de la que puedo decir, como muchos sabéis, que no estuvo a la altura. Los cien primeros ejemplares de la primera edición que me prometieron se vendieron en menos de un mes allá por mayo de 2012 (nunca os podré estar los suficientemente agradecido por ello) y después de eso poco menos que se desentendieron y, excusa tras excusa, han ido posponiendo la salida de la segunda hasta que, finalmente, hemos decidido poner punto y final a nuestra relación contractual. Ahora sigo buscando la posibilidad de encontrar una editorial que merezca la pena y creo que en pocas semanas podré adelantaros algo más. Sin embargo, no querría que mi primer libro quedase relegado al ostracismo absoluto y por ello me he animado a ir sacarlo gratis en Binibook. Efectivamente, para todos aquellos que no lo pudieron conseguir en su momento y no quieran pagar los 89 céntimos que vale en AMAZON, lo podrán conseguir capítulo por capítulo en esa aplicación de la que os he hablado anteriormente. Tengo que recordar también que los textos subidos a Binibook se pueden leer directamente en el ordenador, con lo que no tenéis excusa para descargar (de forma gratuita, repito) lo que subo y ya de paso, echarle una mano a un joven escritor con mucho tiempo libre y miles de ganas de dar a luz sus múltiples y descabelladas ideas que se le ocurren.

El primer capítulo de Las Señales del Agapanto lo tenéis gratis AQUÍ

Gracias a todos 

viernes, 22 de marzo de 2013

Encendiendo fuego en la lluvia

Como no estoy muy puesto en música, me suele pasar en ocasiones que me entero que existen verdaderas maravillas bastante tiempo después de que salgan a la luz. Eso me da sin embargo, la posiblidad de encontrar alguna versión alternativa que iguala o, incluso a veces, mejora la original. 



También las hay más roqueras, más lentas, más armónicas, más dulces y, por supuesto, la original

Feliz fin de semana

jueves, 21 de marzo de 2013

El cartero

De una película, por muy mala que sea, siempre se pueden sacar cosas buenas. En 'El Cartero' de Kevin Costner también



La vida del rey Enrique V, Tercer acto, escena I
William Shakespeare

¡Una vez más en la brecha, queridos amigos; una vez más, o tapiemos la línea de sus murallas con nuestros muertos! En tiempo de paz nada conviene al hombre tanto como la modestia tranquila y la humildad, pero cuando la tempestad de la guerra sopla en nuestros oídos nos es preciso imitar la acción del tigre: poner en tensión nuestros nervios, hacer llamamiento a nuestra sangre, disimular la nobleza con ira y hacer terrible nuestra mirada…

martes, 19 de marzo de 2013

Frases matemáticas

No me preguntéis cómo ni por qué he llegado hoy a esta actualización. La idea era hacer algo mucho más cultureta, una especie de resúmen de los últimos veinte siglos pero al final, como siempre, he recurrido al chiste facil. Sí, así soy yo: más simple que el mecanismo de un chupete.

Vagaba yo por la inmensidad de la red cuando me he encontrado al gran matemático del siglo III sobre el que tenía que girar mi investigación. El genio en cuestión se llamaba Liu Hui y fue el primero en darle un valor al número Pi (3,14...) Pues bien, me he puesto a leer cosas sobre el señor Hui en la Wikipedia y me he encontrado esto









La explicación final es sobrecogedora: (...) No logró determinar el volumen de la esfera, pero escribió: "dejemos el problema a quienquiera pueda follar a 10 tías a la vez".

Dejemos el problema a quienquiera pueda follar a 10 tías a la vez, una frase que pasará a la eternidad y que, aunque dudo que el genio oriental lo dijese en su día, me encantaría que hubiera sido así puesto que, para mí, sobrepasaría el límite de la sabiduría absoluta y se convertiría en un mito eterno, un genio absoluto en todos y cada uno de los aspectos de la vida. Una frase que, si lo pensáis bien, puede valer para cualquier cosa y en cualquier momento:

a) -Señor, los japoneses han atacado Pearl Harbor
 - Dejemos el problema a quienquiera pueda follar a 10 tías a la vez

b) - Su hijo no levanta cabeza, ha suspendido seis asignaturas este trimestre
    - Dejemos el problema a quienquiera pueda follar a 10 tías a la vez

c) -El mundo se acabará en diez días
    - Dejemos el problema a quienquiera pueda follar a 10 tías a la vez

Y así hasta el infinito. El planeta sería un sitio mucho mejor donde pasar la vida

jueves, 28 de febrero de 2013

La noche de Rodrigo

Rodrigo llegaba cansado a casa, había sido un día muy duro. Eran casi las ocho de la tarde y no había parado en todo el día. Se había levantado bien temprano para ir a la escuela, había pasado allí casi todo el la jornada y, no contentos con eso, sus padres lo habían obligado después a ir a música y más tarde a natación. Estaba agotado.

Entró en casa arrastrando la mochila donde llevaba la ropa húmeda de la piscina y se sentó en el sofá. Inmediatamente cayó en la cuenta de que debía sacar el bañador y la toalla fuera para que se secaran o su madre le echaría una buena regañina. ¡Qué duro era tener nueve años! los mayores se aprovechaban de él siempre y no tenía otra opción que obedecer. 

Poco después mamá lo llamó para cenar. Una sopa caliente para entrar en calor. Eran las nueve de la noche. A Rodrigo se le cerraban los ojos en la cena, estaba profundamente cansado después de un día de no parar. Sus padres intentaban sonsacarle algo de conversación pero era tarea imposible. A las nueve y media terminaron de cenar y el pequeño decidió que ya era suficiente por hoy. Se lavó los dientes y se puso el pijama. Se dirigió serio al salón y con tono melodramático dijo: "Papá, mamá... hoy ha sido un día muy largo y duro, me voy a dormir para poder descansar" sus padres se empezaron a reír. Él, enfurecido por la falta de respeto que mostraban, dio media vuelta y se marchó a su habitación. "¿Por qué se reirán de mi?" se preguntaba. Inmediatamente cayó en la cuenta de que quizás les había parecido chistoso que alguien tan pequeñito y con un pijama azul de payasos estampados se presentase tan formal a decir lo que había dicho. "Nunca me tomarán en serio" se dijo desesperanzado.

Pero ya todo había acabado, estaba en la cama. Odiaba los primeros cinco minutos allí porque las sábanas estaban heladas, como si todo el calor de la casa no pudiera entrar en aquel lugar. Empezó a echar el vaho caliente de su boca con la esperanza de que se calentasen y, poco a poco, lo fue consiguiendo (aunque no precisamente por lo que él creía). Pasaron los minutos y el pequeño no podía dormir ¿cómo era posible que el sueño tremendo que había tenido minutos antes se hubiese esfumado? le faltaba algo por hacer, estaba seguro pero, ¿el qué?
Pasó casi una hora hasta que por fin, supo qué era. Sentía tanta rabia que se autoimpuso que no, que no iba a hacer esa última cosa antes de dormir, no podía caer tan bajo. Tenía ya nueve años y no iba a consentir que lo tomaran como un niño pequeño todavía. Se dormiría sí o sí y costase lo que costase.

Pasó otra media hora o tres cuartos más y el niño seguía sin dormirse. Agotado y pensando en que más pronto que tarde el despertador sonaría de nuevo para obligarlo a levantarse en otro duro día, decidió que tenía que ceder y completar su ritual, sino jamás se podría dormir.
Con rostro serio y mirada firme se levantó de la cama y se dirigió de nuevo al salón donde sus padres seguían viendo la televisión. Lo vieron aparecer y ambos sonrieron, como buenos padres ya sabía que pasaba.
-¿Qué pasa Rodri? - comentó papá
- Vengo a daros el beso de buenas noches... sino no me puedo dormir.

viernes, 22 de febrero de 2013

La señora de rojo

Feliz fin de semana. Disfrutad de un baile pegado, muy cerca el uno del otro, de aquel o aquella que os quiera lo suficiente como para pasar unos minutos de tranquilidad en la candidez de una bonita canción. Por ejemplo, esta:





Nunca te había visto lucir tan bonita como esta noche, 
nunca habías brillado tan fuerte.
Jamás vi a tanta gente morirse por estar a tu lado y, 
cuando te giraste hacia mí y me sonreíste, me dejaste sin aliento. 
Y surgió esa sensación de amor absoluto y completo.

lunes, 18 de febrero de 2013

Lección de putoamismo

De la película Sin Control, con Jennifer Aniston y Clive Owen


"- Te apuesto 20 dólares a que consigo darte un beso sin tocarte los labios.
- ¿Besarme? ¿Cómo?
- No te lo digo, es la apuesta.
- Vale, enséñame el dinero.
...............................................................
- Vaya, perdí la apuesta..."

lunes, 11 de febrero de 2013

Desintoxicando

Que este blog es una cura para todos vosotros es algo que ya se sabía y era conocido. Sin embargo, nos hemos propuesto dar un paso más; bueno, la verdad es que yo no he tenido nada que ver, han sido los amigos de Blogger, que no sé que mierda se creerán que es esto, pero me he dado cuenta de que me han metido un anuncio un tanto extraño en la publicidad

Ahí está la prueba: 100% éxito en desintoxicación cocaína. Se ve que Los Momentos al Pedo son droga dura.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Lección de la vida frente a un paquete de tabaco

Siempre he dicho que las cosas realmente importantes de la vida se aprenden en los libros, la calle y las películas. Hoy os dejo, a modo de monólogo musica de la película Rock´n Rolla, una lección valiosísima y de bella factura lección sobre los vicios en general



"¿Ves ese paquete de 'fumar mata' que hay sobre el piano? Todo lo que hay que saber de la vida está entre esas 'cuatro paredes'. Verás que a una de tus dos personalidades le seducen los delirios de grandeza: Un paquete dorado de cigarrillos largos con una insignia regia, una atractiva insinuación de glamour y riqueza, una sutil sugerencia de que los cigarrillos son tus leales y reales amigos, y eso Pete... es falso.
Tu otra personalidad intenta que te centres en la otra cara de la moneda. En aburrida negrita y sobre un fondo blanco aparece la afirmación de que esos firmes soldaditos de la muerte en realidad quieren matarte y, esa Pete, es la verdad. 
¡Oh! la belleza cautivadora llama a la muerte y yo soy cautivo de su canto de sirena.
Lo que al principio es dulce al final es amargo y lo que es amargo al final, al principio es dulce."

jueves, 31 de enero de 2013

La historia de la música en 7 minutos

Hoy os dejo, por obra y cortesía de @SoniaGmez, un vídeo precioso en el que se analiza toda la historia de la música en siete minutos de duración. Imperdible


viernes, 25 de enero de 2013

Los políticos españoles

Hoy cumplo 26 años, ya estoy más cerca de los treina que de los veinte y tanto yo, como miles de jóvenes de mi generación, vemos como la vida se nos va pasando poco a poco sin conseguir una oportunidad de comenzar una vida honrada. Por eso les escribo, aprovechando esta fecha, una especie de carta abierta a todos aquellos señores y señoras que han imposibilitado con su corrupción y malas decisiones que la generación más preparada de la historia de este país puede seguir adelante.

"Les escribo a ustedes, a esa casta política que juró vivir por y para nosotros, para el bien de la nación que tienen en sus manos, en sus sucias y pestilentes manos. Hoy me siento furioso a teclear con rabia el sentir de millones de compatriotas que ya están más que hartos de unas comadrejas indecorosas y corrompidas que pueblan los aledaños del Congreso y del Senado, de las diputaciones regionales o provinciales y de los ayuntamientos locales. Les escribo a ustedes, señores políticos de este país, para rendirles mi más profundo y deleznable desprecio por la gestión que están realizando en mi nación, en mi España querida.
Ustedes, que juraron ante Dios o la Constitución protegernos y guiarnos hacia una vida mejor, se han lucrado vilmente con nuestro dinero y nos han llevado a la peor situación de la historia de este país. Ustedes, alimañas advenedizas, que se han corrompido y envilecido hasta extremos inimaginables años vista, tienen la culpa de todo. Ustedes, que parafraseaban a Lincoln, Mandela, Churchill o Kennedy y ahora blasfeman sobre lo que significa la política, la solidaridad y el mirar por los demás mientras se lucran a nuestra costa respaldados por sus secuaces y por esa gentuza de las altas esferas de los que juraron nos protegerían. Han sido ustedes, necios y cobardes, los que han mirado para otro lado cuando se desahuciaba a una familia o cuando los niveles de desempleo llegaban a cotas antes impensables. Se vendieron, como meretrices de poca monta, al mejor postor, al que les garantizase su seguridad y su beneficio aunque fuera a costa del pueblo que les paga. Han deshonrado a los padres de esta democracia que tanto costó conseguir, ustedes, todos y cada uno de los políticos imputados en este país, los de un bando y los de otro. Son la vergüenza de la nación, la más falaz y recalcitrante plaga de esta España que se hunde cada día un poco más".

 Si quieres leer la entrada completa, pincha AQUÍ

martes, 15 de enero de 2013

Subiendo al paraíso

Hoy aprendemos de la tenacidad, el tesón, el esfuerzo y la constancia de un animalito no más grande que la palma de la mano. Ejemplar y precioso


lunes, 14 de enero de 2013

Soñé con un sueño

Ayer vi 'Los Miserables', esa película que la gente me decía que "estaban todo el rato cantando" y a la que yo contestaba, más desganado que otra cosa: "ni que fuera un musical...". Me gustó mucho, de principio a fin. Vi a un Hugh Jackman pletórico, a un Russell Crowe fantástico, a una Helena Bonham Cartes estupenda, a una Amanda Seyfried fabulosa y sobre todo, a una Anne Hattaway que se corona una vez más (y ya pierdo la cuenta de cuántas van) como una de las grandes de este precioso oficio que es el cine. Aquí la tenéis




PD: Si el enlace dejara de funcionar porque Youtube lo quita, no dejéis de acudir AQUÍ

jueves, 20 de diciembre de 2012

Voces en Imágenes

Le robo a @varumora un vídeo de su Tumblr que es buenísimo y que gustará, a buen seguro, a todos los amantes del cine. Disfrutadlo




miércoles, 12 de diciembre de 2012

12-12-12

La fecha había llegado: doce del doce del doce… era el momento. Salió de su casa y miró el reloj: las doce y doce minutos, tal y como había acordado con su docente que sería. Comenzó a recorrer las doce calles que separaban su hogar, una antigua iglesia docética del barrio donde algunos comerciantes ya preparaban las uvas que se venderían a docenas pocos días después… concretamente… doce.

Doce pasos más allá, una doncella doceañista relataba en voz alta El doce, aquel poema de un tal Aleksander Blok, a doce alumnos del instituto bilingüe Docce. La Europa de los doce había pasado a la historia al igual que el mito artúrico, aquel que reunía a sus doce caballeros a la mesa con el rey. Y sin embargo, ya únicamente el Rey de Reyes, el que fuera traicionado por uno de los doce, podría impedir que su plan se viniera abajo justo al dar las doce…pero para eso quedaban todavía doce largas horas por delante.

Pasó el tiempo y la docena de segundos que restaban para el fin del mundo le pareció apenas una duodécima parte de lo que había imaginado. El reloj seguía incansable, como los aficionados de La Doce en día de partido, avanzaba presto hacia la medianoche y las posteriores doce campanadas que marcarían el principio del apocalipsis, estaban a punto de resonar sobre los doce millones de personas de la ciudad, la doceava en número de población. Y entonces, cuando todo parecía perdido, el último resonar trajo consigo la calma, una calma que ella no entendió hasta que recordó que los Mayas habían dicho el 21, no el 12. Entendió que no le había dado la vuelta al calendario y lo había leído al revés. Un error que le tiraba al traste todas las cuentas que había hecho durante todo aquel tiempo y la ponía, por qué no decirlo, de un humor de doce pares de cojones.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Metáforas en la oscuridad

Se levantó…y todo estaba oscuro. Como la noche más abrumadoramente opaca, como el futuro que le aguardaba tras una puerta no muy lejana o como aquella metáfora bética que hablaba de los testículos de su más célebre futbolista nigeriano. Ahí estaba él, abatido y despistado en el mundo como un vástago de meretriz en la festividad de San José, como lo estaría un periodista en un curso de moral y ética o un político en una gala benéfica. No encontraba nada, no sabía dónde estaba ni hacia qué lugar se dirigían sus pasos, todo seguía lóbrego, fosco y apagado.

Comenzó a deambular como un borracho por las calles de la ciudad sin rumbo fijo, sin importarle dónde ir o cómo llegar y conteniendo su zancada cada cierto tiempo para intentar atajar las náuseas del whisky barato que había ingerido en cantidades ingentes no mucho tiempo atrás. 
Avanzó, posteriormente, buscando una señal que le diese la pista necesaria para situarse en el mapa, para hallar la dirección en un mundo que hacía tiempo que había perdido el norte. Recordó, en un momento de lucidez, sus vacaciones en el sur viendo películas del oeste, cuando por fin volvió en sí y se dijo: "este no es el camino”.

El tiempo pasaba raudo y veloz duplicando su voracidad como Falete en viernes de Cuaresma, sin detenerse ante nada ni ante nadie. Todo seguía oscuro y él empezaba a impacientarse, ¿Dónde ir? ¿Qué hacer? ¿Cómo salir de aquel sinsentido aciago? Ya nada tenía sentido: aquella cegadora opacidad beligeraba contra su persona mientras afuera el mundo se oscurecía también en la época más falaz de la historia de la humanidad. Pobreza, muerte, crisis, la posible marcha de Mourinho, ¿qué más podría pasar? ¿Por qué se ceba así el universo con nosotros? la más kafkiana e irresoluble paradoja puesta al servicio de un mortal perdido en un vacuo estado de soledad y preocupación una noche cualquiera. 

Nostálgico de la luz que un día bañó sus ojos, nuestro protagonista siguió andando por aquel espacio cerrado e incoloro, despacio, muy despacio. Esa horrenda pesadilla lo seguía atosigando con la fiereza de un sátrapa que juega con su pueblo como lo hace un titiritero con una marioneta. De repente, un destello provocó una chispa en su mente y cayó en la cuenta de que el infierno quizás no lo fuera tanto, que aquella pesadilla podía encontrar los matices necesarios para no ser más que eso, un mal sueño, un estado de letanía pasajera y, entonces, alargó la mano. Con la sonrisa del lacayo que derroca a la tiranía accionó el interruptor y se vio de nuevo en su morada. Todo había pasado, sólo había sido un mal sueño, pero esa noche aprendió que hasta los sueños más tenebrosos se pueden adornar con palabras y las palabras son eternas, pese a quien le pese.

martes, 27 de noviembre de 2012

La página 210

Un fragmento de 'La Sombra del viento' de Carlos Ruiz Zafón, concretamente de la página que menciona el título de esta entrada. Disfrutadla

- No tienes derecho a decirme eso, Daniel. Tú no me conoces.
- Dime que estoy equivocado y me iré. ¿Le quieres?.
- No lo sé – murmuró por fin – No lo sé.
- Alguien dijo una vez que en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre – dije.
- ¿Quién dijo eso?
- Un tal Julián Carax.

(…)
-         - Oye, de lo que te he dicho antes – dijo de repente sin venir a cuento – no le dirás nada a él ¿verdad?
      - Claro que no. A nadie
      Rió nerviosa
      - No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce ¿Por qué será?
Me encogí de hombros
- Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos
- ¿Eso es también de tu amigo Carax? 
 - No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte. 
 - ¿Y cómo me ves tú a mí?
- Como un misterio
- Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca
- No es un cumplido. Es una amenaza 
- ¿Y eso?
-Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden
- A lo mejor te decepcionas al ver que hay dentro 
 - A lo mejor me sorprendo … y tú también