miércoles, 30 de marzo de 2011

Ñ

El otro día escribí un texto para un concurso. Me he inspirado en una letra que pasa un poco desapercibida aquí pero que maravilla a todo el que viene de fuera, una letra a la que admiro y quiero porque simboliza toda ella, lo que este maravilloso país significa para el mundo. Os dejo un trozo de las cinco páginas del texto donde están plasmadas más de 150 palabras que contienen la maravillosa letra 'Ñ'

"Rememoro de entre todas mis hazañas la de aquella jornada teñida de añil del año en que dos quinceañeros descubrieron un amor abrileño, donde los castaños comenzaban a dar su flor y España aparcaba el invierno de leña y frío por la garrapiñada y la zampoña de una primavera enmarañada de pasión. Vuelvo a recordar el momento del ordeñar, de cómo el destino quiso con más maña que fuerza que un niño se transformase en dueño y esclavo de la doncella que cantaba tras aquel cañaveral.

En la época de abarañar el heno, toda una calaña de campesinos se agolpaba frente a las bangañas que se extendían por toda la campiña partiendo después a la aceña para resguardar la cosecha del arañar de las últimas lluvias invernales de aquel especialmente enmarañado año. De repente te ví, de un rebaño de gente apareciste preñada de una belleza tal que ni mil cañones por banda, emulando al más esproncédico de los versos, podría haber acuñado en su más mañoso poema. Como una señal del destino tu pañuelo se dejó caer en una clara señal del cielo que me permitía ver lo que aquel ceñido vestido reseñaba tan pecaminosamente.

No podía responder tacaña ni pedigüeñamente a tamaño regalo, con lo que inventé una triquiñuela para cruzar la campiña y acompañar a mi palpitante corazón hacia tus acastañados ojos que esperaban acompañante para la campaña amorosa que tenías preparada.

Te ajusté al cuello la pañoleta con la que había soñado cada noche y con la que me había despertado cada mañana sin yo saberlo en cada uno de mis barbilampiños días. Me hallaba allí, hecho añicos ante un rechazo que por amaños de aquella fuerza superior se pudo haber producido pero que por suerte jamás se produjo.

Me sonreíste con un cariño impropio y me dejaste ahí, inerte, dañado para siempre y al borde de un despeñadero infinito, como un extraño sin país, en un terruño minúsculo, demasiado pequeño, pero que se convierte en la más añorada de las naciones cuando uno se refugia en tí"...

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